Nuestra Bandera:

Tomado de TELESUR Sin duda la situación política en Nicaragua de cara al proceso electoral del 7 de noviembre de 2021 se ha tensado en las últimas semanas. Especialmente por aquellos sectores opositores que desde las posiciones de la derecha radical antisandinista impugnan y tratan de deslegitimar a la democracia nicaragüense. A esa campaña se han sumado también diversos medios de comunicación que han seguido una narrativa beligerante de descalificaciones contra el gobierno del presidente Daniel Ortega. Así, la realidad nicaragüense es prácticamente desconocida por la opinión pública mundial. Especialmente se le ha dado mucha resonancia a las órdenes de detención de varios opositores ejecutadas por la Policía Nacional de Nicaragua. De igual manera se le ha dado amplia difusión a aquellos actores políticos, periodistas  e intelectuales que figuran en el bloque radicalmente opositor al sandinismo. En ese contexto donde se difunde muy poco o casi nada de las opiniones de los dirigentes sandinistas y de los partidos políticos de la oposición cívica que participa en el proceso electoral. De tal manera, que poco se conoce a nivel latinoamericano y mundial. Los medios de comunicación hegemónicos, vierten en mayor medida las expresiones de los sectores de la oposición radical de la derecha nicaragüense, la cual es también alentada por los intereses  de la Casa Blanca. Por ejemplo, se reitera como consigna que en Nicaragua hay una dictadura. En ese contexto del discurso de la derecha política regional, se reitera y equipara que en Nicaragua, Cuba, Venezuela y Bolivia hay una dictadura comunista. Incluso los sectores más radicales de la ultraderecha latinoamericana también incluyen al gobierno de México, Argentina y Perú. En el fondo lo que lleva esa postura es identificar  al conjunto del bloque de partidos políticos de la izquierda latinoamericana, en un mismo discurso. Es decir, se busca descalificar y estigmatizar a aquellos gobiernos progresistas que llegaron al poder en sus respectivos países  por la vía electoral. Para esas corrientes de opinión su mayor calificativo es designarlos como  dictaduras de corte comunista. Lo más débil de ese discurso propio de los años de la guerra fría, es que hoy en América Latina y el Caribe lo común es el desarrollo de la democracia electoral y participativa, donde las fuerzas de izquierda, derecha o centro, se disputan el voto de la mayoría de la población. En esa contienda electoral el proceso más imediato es el de Nicaragua, y posteriormente se desarrollará…

Para leer el artículo completo, haga click aquí: – NICARAGUA DECIDE (Nuestra Bandera)