Nuestra Bandera:

por Pedro Martínez Pírez La historia no perdona a los sectores de la extrema derecha anticubana de los Estados Unidos. Lo demuestra la llegada reciente a la Comunidad de Bahamas, archipiélago próximo al territorio norteamericano, de una Brigada del Contingente “Henry Reeve”, integrado por medio centenar de profesionales de la Salud de Cuba. Le duele a los imperialistas y a sus lacayos hasta el nombre de la brigada médica cubana, Henry Reeve, joven estadounidense que viajó desde Brooklyn hasta Cuba para incorporarse al Ejército Libertador que luchaba por la independencia cubana, donde por su arrojo y valentía alcanzó el grado de General de Brigada. Han hecho una intensa propaganda basada en mentiras contra las brigadas médicas cubanas, pero ya partió desde La Habana, a solicitud del Gobierno de Bahamas, la número 58 desde que se inició la pandemia. Esta brigada trabajará junto a otros profesionales cubanos que ya están en ese territorio situado al norte de Cuba y a 1098 millas al sur de Brooklyn, de donde salió, con 19 años de edad, el valiente norteamericano que participó en numerosos combates frente a los colonialistas españoles y, al final de una brillante ejecutoria solidaria, entregó su vida por la independencia de Cuba. Los cincuenta internacionalistas cubanos son Licenciados en Enfermería con más de una década de experiencia laboral, 86 por ciento de ellos ya han prestado servicios en otras naciones del mundo, y proceden de 12 de las 15 provincias cubanas. Le es muy difícil a los enemigos de la colaboración médica cubana negar la contribución de Cuba a la lucha contra la pandemia, dentro y fuera de sus fronteras. Porque la pequeña pero rebelde Cuba es el único país de América Latina y el Caribe cuyos científicos fueron capaces de elaborar no una, sino tres vacunas contra la Covid-19. Vergüenza debe darle al gobierno de Estados Unidos mantener durante sesenta años contra la pequeña Cuba un cruel bloqueo económico, comercial y financiero, una base militar impuesta hace más de un siglo, en cuyo seno fue instalada hace veinte años una cárcel con presos traídos desde lugares distantes que no tuvieron jamás derecho a una defensa calificada y digna, y donde se aplicó la tortura y se violaron los más elementales derechos humanos. La historia juzgará severamente a esta falsa democracia yanqui que alimenta el odio de algunos cubanos contra su propia Patria, pero que no puede impedir los puentes de amor que teje la mayoría de los…

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