De revolucionarios nicaragüenses a informantes de la embajada estadounidense: Cómo Washington reclutó a ex Sandinistas como Dora María Téllez y su partido MRS
La historia de como la exguerrillera Dora María Téllez y su partido anti-Sandinista MRS y aliado a la derecha, se convirtieron en informantes pro-golpe de estado de la embajada estadounidense.

 

Artículo publicado originalmente el 5 de noviembre por BEN NORTON, periodista, escritor, cineasta, editor asistente de Grayzone y productor del podcast Moderate Rebels, junto a Max Blumenthal. Su sitio web es BenNorton.com. Traducción de Carlos Corea-Lacayo.

 

Uno de los perfiles mas altos opuestos al gobierno Sandinista de Nicaragua apela a su juventud revolucionaria para justificar su posición, y mientras los medios internacionales que constantemente la alaban, no mencionan que ella abandonó hace mucho su pasado revolucionario, y se ha convertido en un elemento clave para la campaña del gobierno estadounidense en la guerra no-convencional en contra de Nicaragua.

Cuando tenía apenas 22 años, Dora María Téllez luchó como guerrillera en la Revolución Sandinista Nicaragüense, junto a Daniel Ortega, el presidente actual. Pero ella rompió con el Sandinismo hace mas de 2 décadas y se ha movido consistentemente hacia el ala derecha que Estados Unidos apoya.

Téllez es una figura clave de un grupo de antiguos revolucionarios –muchos de ellos proveniente de la élite y la clase alta, que se cohesionaron en los 90s, como una división de derecha salida del socialista Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). Ellos formaron un partido político centrista llamado Movimiento Renovador Sandinista (MRS), usando sus historias revolucionarias para facilitar el avance de una contrarrevolución neoliberal.

Bajo el liderazgo de Téllez y sus colegas, el MRS desarrolló una relación muy cercana con la oligarquía derechista nicaragüense, mientras también colaboraba extensamente con el gobierno estadounidense, trabajando con miembros neoconservadores del Congreso y del cabildeo de Miami en la búsqueda de un cambio de régimen en Nicaragua. Todo esto mientras recibían financiamiento de organizaciones intervencionistas estadounidenses.

Grayzone analizó cables del Departamento de Estado publicados por WikiLeaks, que muestran que Téllez y los líderes de su partido el MRS, se han reunido con frecuencia con la embajada estadounidense y han sido informantes por años.

En reuniones regulares con oficiales estadounidenses, Téllez, Sergio Ramírez, Hugo Torres Jiménez, Víctor Hugo Tinoco, y otras personas de alto rango del MRS le dieron a los Estados Unidos información de inteligencia sobre el FSLN y la política interna nicaragüense, para prevenir que los Sandinistas retornaran al poder. Ellos entonces le ayudaron a Washington a desestabilizar el gobierno del presidente Daniel Ortega, después que éste ganara las elecciones del 2006.

La embajada estadounidense claramente declaró que la posición de “el USG [el gobierno estadounidense] era que el MRS era una opción viable y constructiva con quien los Estados Unidos mantendría buenas relaciones”. La embajada agregó de manera aprobatoria, “si el MRS puede desviar votos del FSLN y capturar algunos de los votos indecisos, serían entonces una opción viable –y podrían ser la clave para prevenir un triunfo de Ortega”.

Hoy en día, Téllez y el MRS son aliados abiertos de la derecha –aunque ella y sus seguidores cínicamente explotan su pasado revolucionario para dividir el apoyo de la izquierda hacia los Sandinistas, y para confundir a los observadores progresistas fuera del país.

El MRS jugó un papel clave en el intento violento de golpe de estado en Nicaragua en el 2018, en el que las fuerzas extremistas apoyadas por los Estados Unidos paralizaron la nación erigiendo barricadas –llamadas tranques, mientras perseguían, torturaban y asesinaban a activistas Sandinistas.

Con el financiamiento substancial de recortes de la CIA dedicados a promover cambios de régimen, los líderes del MRS organizaron y dirigieron un golpe fallido y usaron sus posiciones influyentes en los medios, el sector oenegista y el sector académico para moldear la manera en la que la operación violenta se mercadeó en el resto del mundo.

Una de las muchas barricadas violentas –llamadas tranques, creadas a lo largo de Nicaragua en el 2018, en un intento de golpe de estado –en términos de la política latinoamericana. Dora María Téllez y el MRS se convirtieron en aliados confiables de la derecha regional.

Cuando Washington y los oligarcas cristianos fundamentalistas patrocinaron un golpe militar de derecha en Bolivia en 2019, el gobierno Sandinista de Ortega, en el 2019, se opusieron vehementemente y condenaron el golpe poniéndose al lado del Evo Morales, el presidente elegido. Téllez, por otro lado, celebró el golpe calumniando a Morales como un aprendiz de dictador diciendo que Bolivia estaba “mejor” si lo derrocaban.

Téllez declaró alegremente que el golpe en Bolivia había aterrorizado al gobierno Sandinista y expresó la esperanza que los oficiales militares nicaragüenses se inspirarían para lanzar su propio golpe. La lideresa del MRS alabó a la Organización de Estados Americanos (OEA), dominada por los Estados Unidos y a Luis Almagro, su cabecilla híper-intervencionista, haciendo un llamado para que expulsaran a Nicaragua.

Téllez le dijo a la AFP que el golpe en Bolivia era un ejemplo positivo que podría asustar al gobierno Sandinista. Luego dio una entrevista con Confidencial –un medio de oposición financiado por el gobierno estadounidense, que Confidencial tituló “Dora María Téllez: los Ortega-Murillo están desmoralizados ante la salida de Evo Morales”.

Ella se regodeó diciendo “después de la renuncia de Evo en Nicaragua hay una desesperación enorme. Están en una situación de nerviosismo y desesperación”.

Téllez expresó su esperanza que el golpe en Bolivia enviaría un mensaje a los líderes militares nicaragüenses para lanzar su propio golpe, diciendo “existe una parte muy importante del cuerpo de oficiales que no son leales al Sandinismo”.

Téllez y su MRS han tomado una posición aún mas dura hacia Venezuela. Mientras el gobierno del presidente Ortega ha mantenido un apoyo constante al gobierno izquierdista de Venezuela, ante los numerosos intentos de golpe de parte de los Estados Unidos, Téllez ha demonizado sin cesar al gobierno elegido del presidente Maduro, llamándole una “dictadura” mientras hace llamados para derrocarlo.

Téllez incluso expresó su apoyo para el Juan Guaidó, el títere venezolano de Washington, y para Leopoldo López, el oligarca de la oposición de la derecha extrema, proclamando que “estaban caminando juntos”.

Ya para el 2020, Téllez y su partido MRS se habían movido tanto a la derecha que decidieron terminar con cualquier pretensión de Sandinismo y removieron de su plataforma todas las referencias del movimiento Sandinista y se cambiaron el nombre de Movimiento de Renovación Sandinista a Unión Democrática Renovadora, o UNAMOS.

Mientras tanto, Téllez y sus colegas de UNAMOS han cabildeado públicamente al gobierno estadounidense y a la Unión Europea para que pongan sanciones mas agresivas en contra de su propio país, lo cual ya ha dañado la economía de la nación.

Ana Margarita Vijil, la ex presidenta del MRS y compañera de vida de Dora María Téllez (centro a la derecha vestida de sweater y anteojos) en una reunión en el 2016 con Ileana Ross-Lehtinen, una congresista neoconservadora de la Florida, como parte de la campaña de cabildeo para un cambio de régimen.

En el 2021, el gobierno nicaragüense capturó a una serie de líderes del MRS, incluyendo a Téllez, Hugo Torres y Víctor Hugo Tinoco. Una investigación de Grayzone muestra que cada uno de estos personajes ha sido, por lo menos por 15 años, informante de la Embajada estadounidense –según cables del Departamento de Estado.

Nicaragua también ordenó la captura de Sergio Ramírez, fundador del MRS, quien tiene décadas de ser informante del gobierno estadounidense. Esto es un hecho confirmado por documentos clasificados (Ramírez vive en Costa Rica, por lo que no pudo ser capturado).

Los detenidos han sido acusados con “incitar interferencias extranjeras en los asuntos internos al solicitar intervenciones militares, conspirando con financiamiento de poderes extranjeros para hacer actos de terrorismo y desestabilización” y “demandando, alabando y aplaudiendo la imposición de sanciones en contra del Estado de Nicaragua y su ciudadanía”.

Estos personajes de oposición fueron capturados bajo la Ley nicaragüense 1055, que fue aprobada en diciembre del 2020 por la Asamblea Nacional –un poder del estado que fue elegido democráticamente. Esta ley lleva el título de “Defensa de los Derechos del Pueblo a la Independencia, la Soberanía, y la Autodeterminación para la Paz”. Muchos gobiernos del mundo tienen legislación similar a esta ley nicaragüense, que prohíbe a su ciudadanía el conspirar para dar un golpe, traición y la conspiración con naciones extranjeras para atacar a su nación.

La captura de Téllez y el liderazgo del MRS, condujo a una ola de denuncias de parte de los gobiernos occidentales, medios corporativos, y aún de parte de activistas de izquierda junto a intelectuales que han apoyado a la Revolución Sandinista en los 80s, pero que luego se voltearon en su contra.

Estos críticos explotaron las capturas para elaborar una narrativa deformada que acusa al gobierno Sandinista del presidente Daniel Ortega y de la vicepresidente Rosario Murillo, de haber abandonado sus raíces de izquierda al capturar a revolucionarios históricos. Pero la realidad es completamente lo opuesto: los participantes en el fallido intento de golpe de estado como Téllez y su partido MRS rompieron con el Sandinismo varias décadas atrás y se convirtieron, desde entonces, en aliados leales de la derecha y de los Estados Unidos.

Washington respondió a las capturas en Nicaragua de un par de docenas de líderes de la oposición que habían conspirado en el golpe con el patrocinio estadounidense, imponiendo una nueva ronda de sanciones para la nación centroamericana y atacando la legitimidad de las elecciones del 7 de noviembre. El gobierno del presidente Joseph Biden expresó claramente que no iba a reconocer el resultado del voto.

En una sesión especial de la Organización de Estados Americanos (OEA), efectuada con el único propósito de condenar a Nicaragua, el gobierno Sandinista se defendió contra las acusaciones expresando, “en nuestro país no hay un solo candidato detenido, ninguno; ningún inocente ha sido perseguido, ninguno. Aquellos que están bajo procesos legales son agentes extranjeros plenamente identificados dentro de las planillas de gobiernos extranjeros, quienes, usando las estructuras de organizaciones privadas, recibieron millones de dólares para destruir, matar, quebrar la economía, y subvertir el orden constitucional”.

Lo que los gobiernos occidentales y los medios corporativos han condenado como afirmaciones como esta son propaganda, lo que Nicaragua ha dicho es fácticamente correcto. Es un asunto de registro público que las personas capturadas recibieron millones de dólares de los Estados Unidos y los países europeos y subsecuentemente usaron ese dinero para organizar un intento de golpe de estado, violando numerosas leyes de agentes extranjeros, lavado de dinero, y traición.

Aún mas, las acusaciones que ha hecho el sistema judicial nicaragüense, aseguran que los lideres del MRS fueron capturados han conspirado con poderes extranjeros para derrocar su gobierno. Esto está confirmado por números cables clasificados del Departamento de Estado que WikiLeaks ha sacado a la luz.

Los cables del Departamento de Estado exponen a Dora María Téllez y a los líderes del MRS como informantes del gobierno estadounidense.

El Movimiento Renovador Sandinista que Dora María Téllez ayudó a fundar ha gozado del apoyo del gobierno estadounidense por lo menos por 15 años.

En el período previo a las elecciones nacionales del 2006, cuando Téllez servía como presidente del MRS, el partido escogió a Herty Lewites, el ex alcalde de la capital Managua, para que fuera su candidato presidencial. Lewites mostró poco compromiso con cualquier ideología coherente, pero era carismático y tenía un apoyo de base.

En ese febrero, Lewites se reunió a desayunar con el embajador estadounidense y el antiguo Sandinista le quiso asegurar a Washington que, si su partido ganara las próximas elecciones de noviembre, ellos mantendrían unas relaciones cercanas con los Estados Unidos –el mismo país que había apoyado a los escuadrones de la muerte de la Contra y que habían lanzado una guerra de terror brutal contra Nicaragua.

Lewites había sido una vez parte del movimiento Sandinista, pero cuando el FSLN perdió el poder en 1990, él inició una serie de alianzas con la derecha y se convirtió en un hombre de negocios y creó un parque acuático, y, en un arranque de modestia, le puso su nombre: Hertylandia.

Ya para cuando el 2006 avanzaba, Lewites era un rival amargado del Frente Sandinista y prefería explícitamente que ganara la derecha a que Daniel Ortega retornara al poder.

Herty Lewites (derecha) el candidato presidencial del MRS, con Carlos Fernando Chamorro (izquierda) en el programa financiado por el gobierno estadounidense Esta Semana.

Un cable del Departamento de Estado titulado “Herty busca relaciones cordiales, constructivas y de cooperación con los Estados Unidos”, dejó claro que el candidato presidencial del MRS estaba mas feliz de tener una alianza con Washington, que con sus antiguos compañeros en el FSLN.

Lewites fue efusivo en su deseo de mantener relaciones cordiales, constructivas y de cooperación con los Estados Unidos”, escribió contentamente la embajada. También agregó que “si él gana las elecciones, va a pedir una delegación estadounidense de alto nivel para su toma de posesión, para demostrar que los dos gobiernos van a ser fuertes aliados”.

Lewites le dijo a Washington que aprobaba sus ataques contra Ortega, e insistió que “el embajador y otros funcionarios (deberían) de continuar sus ataques duros contra Ortega”.

El candidato del MRS buscó un fuerte acercamiento con el país que repetidamente había invadido y ocupado militarmente a Nicaragua, y también apoyó las políticas económicas neoliberales. El cable notaba felizmente que “Lewites estaba incuestionablemente a favor del CAFTA”, el Tratado de Libre Comercio Centroamericano, que el gobierno de George W. Bush había impuesto en la región.

Lewites le aseguró al embajador que su visión ideal para un gobierno con el MRS a la cabeza sería una especie de libro de texto neoliberal, manejado por “tecnócratas jóvenes” con recortes gubernamentales y políticas pro-corporativas para atraer la “inversión extranjera”. Él prometió que su “gobierno de consenso” sería un “balance” centrista entre la derecha y la izquierda.

El cable de la embajada reveló que la mayoría del financiamiento para la campaña presidencial de Lewites provenían de fuentes fuera de Nicaragua, en su mayoría de oligarcas ricos y corporaciones de Panamá, Costa Rica, Guatemala y El Salvador.

También mencionaba que Lewites había estado reuniéndose con Eduardo Montealegre, el candidato presidencial –un multimillonario banquero educado en Harvard, fanáticamente de derecha y notoriamente corrupto. Lewites y Montealegre tenían la esperanza de forjar una alianza anti-Sandinista para prevenir que Ortega llegara nuevamente a la presidencia.

Lewites había de hecho hablado públicamente sobre esta cooperación con la derecha, en una entrevista en el 2005, en Esta Semana, el programa televisivo financiado por el gobierno estadounidense. El candidato del MRS admitió que le había pedido repetidamente a Montealegre a hacer un “acuerdo público” con él para juntos empujar las reformas constitucionales que iban a hacer prácticamente imposible, el retorno de los Sandinistas al poder.

Eduardo Montealegre, el banquero derechista multimillonario (a la derecha de blanco), unido de las manos con Edmundo Jarquín (centro y de rosado), candidato presidencial del MRS, y Enrique Quiñonez, el político Liberal (izquierda y de rojo), con material de campaña para Herty Lewites en el trasfondo.

Asegurando que no se iba a molestar si Montealegre ganara las elecciones, porque él sabía que Montealegre iba también a mover el país hacia adelante. Lewites argumentaba que los dos se necesitaban”. Después de esta reunión en febrero del 2006, la embajada estadounidense escribió, “él cree que, entre los dos, ellos pueden obtener los 56 diputados en la Asamblea Nacional, requeridos para hacer las reformas constitucionales tan necesarias. Lewites espera firmar una especie de acuerdo pre-electoral con Montealegre para trabajar unidos en caso de que uno de los dos ganara la presidencia”.

El pacto de Lewites con Montealegre era muy hipócrita ya que el MRS había criticado sin descanso, y hasta capitalizado, en el acuerdo a corto plazo que el Frente Sandinista de Ortega había hecho con el presidente Liberal Arnoldo Alemán y conocido como el “pacto”, que ayudó a re-escribir la ley electoral, para permitir que los candidatos presidenciales pudieran ganar en una primera vuelta, si conseguían mas del %35 de los votos.

Pero esta solamente fue la primera vez en una larga lista, en la que el partido MRS se aliaba y apoyaba abiertamente a Montealegre –uno de los oligarcas de derecha mas infames de Nicaragua.

Lewites murió inesperadamente de un ataque al corazón en julio del 2006. Su candidato a la vicepresidencia, Edmundo Jarquín, se convirtió en el nuevo candidato presidencial del MRS para las elecciones de noviembre, y finalmente, obtuvo un %6 de los votos.

De allí en adelante, el MRS continuó dando tumbos mas y mas hacia la derecha. Y los lideres del partido, colaboraron mas y mas cercanamente con los Estados Unidos.

Un cable del Departamento de Estado de septiembre del 2006, titulado «MRS : ‘queremos botar a Ortega’» es uno de los ejemplos mas claros del apoyo del gobierno estadounidense hacia el partido Movimiento Renovador Sandinista.

El documento revela que después de la muerte de Herty Lewites, Israel Lewites, su sobrino y vocero del partido MRS, se reunió con el consejero político de la embajada estadounidense y duplicó sus esfuerzos en la búsqueda del apoyo de Washington.

Israel Lewites insistió en que “el MRS es la única opción viable para las elecciones del 2006”. Desesperado para mantener el apoyo estadounidense, “Lewites enfatizó que el MRS jamás regresaría al FSLN controlado por Ortega”. En repuesta, el consejero político reiteró al gobierno estadounidense que el MRS es una opción viable y constructiva, con quien los Estados Unidos mantendría buenas relaciones”.

Israel Lewites “le mencionó al funcionario político que había estudiado en los Estados Unidos (en la universidad de Texas en Arlington), creía en «el sueño americano » y apoyaba al capitalismo responsable –ya que lo beneficiaba claramente », escribió felizmente la embajada.

Sin embargo, el vocero del MRS reconoció que Edmundo Jarquín, el candidato presidencial del partido estaba teniendo problemas generando apoyo. (el cable notó, por ejemplo, que “Jarquín expresaba su apoyo para la legalización de abortos electivos, un procedimiento rechazado por la mayoría de los nicaragüenses”).

Pero Washington todavía veía claramente al MRS como un partido útil en su cruzada contra Ortega: “las encuestas muestran a Jarquín en tercer lugar. Si el MRS puede capturar votos del FSLN y desviar algunos votos indecisos, sigue siento todavía una opción viable, y podría prevenir un triunfo de Ortega” –dijo la embajada esperanzada.

Este documento también revela que el Instituto Internacional Republicano (IRI) del gobierno estadounidense, una organización hermana del National Endowment for Democracy (brazo de la CIA), había capacitado a un %30 de los fiscales electorales del MRS, para las elecciones del 2006. (el IRI se ha usado para financiar golpes y operaciones de cambios de régimen a través de Latinoamérica y el mundo, en contra de líderes de izquierda como Jean-Bertrand Arístides, presidente de Haití).

Evidentemente, el Departamento de Estado consideró de mucho valor este cable sobre el MRS, ya que lo reenvió a la CIA, la DIA, el Consejo Nacional de Seguridad, al secretario de estado y a la embajada estadounidense en Venezuela.

Pero este es solamente uno de docenas de cables que muestran como los Estados Unidos ha trabajado con los líderes del MRS en Nicaragua, para desestabilizar al gobierno Sandinista del presidente Ortega.

En noviembre del 2006, Dora María Téllez también se reunión con diplomáticos estadounidenses. Fue en la víspera de las elecciones y estaba preocupada del regreso de los Sandinistas al poder.

Un cable clasificado del Departamento de Estado, titulado: “Dora María Téllez preocupada sobre fraude y de un posible gobierno del FSLN” y revela que la ex revolucionaria estaba conspirando con la embajada estadounidense en Nicaragua tratando de prevenir que el Frente Sandinista retornara al poder en las elecciones de ese mes.

En esos días, Téllez era la presidente del Movimiento Renovador Sandinista y era candidata a diputada en la Asamblea Nacional. En su reunión con los oficiales y los consejeros políticos, respectivamente, Téllez estaba con Israel Lewites –el vocero del MRS.

El Departamento de Estado escribió después de la reunión: “Téllez en ocasiones ha sido crítica de las políticas estadounidenses, pero mostró una apertura aparente para discutir asuntos con los oficiales de la embajada y estuvo de acuerdo en tener mas reuniones”. Y luego agrega que Téllez “le dijo a los funcionarios de la embajada que estaba interesada en la promoción de un diálogo entre miembros del MRS y los Estados Unidos”.

Téllez, quien dice tener un primo en los Estados Unidos y un sobrino peleando en Irak, manifestó que ella no tiene ningún problema con los Estados Unidos, aunque cree que los nicaragüenses manipulan a menudo a los Estados Unidos para que les hagan el “trabajo sucio”—decía el cable.

En la reunión, Téllez le dio a la embajada estadounidense datos de inteligencia sobre los trabajos internos de los partidos políticos nicaragüenses y acusó al Frente Sandinista de estar planificando el triunfo electoral por medio de un supuesto “fraude”.

Paul A. Trivelli, el embajador estadounidense del gobierno de George W. Bush, clasificó el cable del Departamento de Estado. Trivelli, había ayudado a una intromisión de gran escala en un esfuerzo fallido para inclinar contra Daniel Ortega, las elecciones del 2006. Él amenazaba que Washington iba a desestabilizar a Nicaragua en caso de una victoria de Ortega. La embajada estadounidense gastó cientos de millones de dólares de la USAID, como una palanca para esencialmente sobornar a la gente a que votara en contra del FSLN, mientras presionaba a los partidos anti-Sandinistas a que se unieran contra Ortega.

A pesar de la campaña de intervención estadounidense, Ortega y el Frente Sandinista ganaron las elecciones del 2006, mientras que Edmundo Jarquín, el candidato presidencial del MRS de Téllez, apenas llegó a un 6 porciento del voto (en elecciones subsecuentes, la base del MRS se disminuyó aun mas).

Los documentos de WikiLeaks publicados después de la victoria de Ortega muestran como Téllez continuó con su papel de informante de Washington, brindando mas información sensible, en un intento de desestabilizar al nuevo gobierno Sandinista.

Otro cable del Departamento de Estado, clasificado por el embajador Trivelli en enero del 2007, muestra que Téllez y el MRS se reunieron con la embajada para una reunión-coctel que fue “relajada y cordial”.

El documento titulado “El MRS pierde su status, pero continúa siendo el grupo de oposición mas vocal». el documento revela que Téllez estaba en la reunión con los funcionarios de la embajada y con Jarquín, el candidato presidencial perdedor, el diputado MRS Enrique Sáenz y Luis Carrión, uno de los cofundadores del partido MRS.

Es interesante notar que la embajada estadounidense decidió reunirse con estos líderes del MRS en un evento social, enfatizando sus antecedentes elitistas en común.

Carrión es el hijo de un banquero rico proveniente de una familia poderosa, y Sáenz ha estado por mucho tiempo en el sector de las ONGs extranjeras, trabajando para la Unión Europea y las Naciones Unidas.

Jarquín está casado con Claudia Chamorro Barrios –una oligarca ultra rica, hija de Violeta Barrios de Chamorro, la presidenta derechista apoyada por los Estados Unidos. Él trabajó en Washington DC, mas de una década en el Banco de Desarrollo Interamericano (institución neoliberal), después que los Sandinistas perdieron el poder en 1990.

Los antecedentes elitistas de esos líderes del MRS claramente reflejaban la base del partido, que en esos entonces y todavía hoy en día, ha sido de nicaragüenses de la clase media alta y la clase alta: muy educados, fluentes en inglés, con oportunidades de viajes y trabajos lucrativos (pagados en dólares) en el complejo industrial sin fines de lucro, la academia y los medios.

Por otro lado, el Frente Sandinista siempre ha permanecido asociado los nicaragüenses pobres y de la clase trabajadora, con su base en los barrios empobrecidos en donde en la era neoliberal (1990-2007) ni siquiera tenían calles pavimentadas; y en las áreas rurales ni siquiera con electricidad o agua potable.

De hecho, la oposición antisandinista es conocida por su notoria burla a los simpatizantes Sandinistas, con los típicos tropos clasistas, diciendo que los militantes juveniles no tienen educación y no son capaces de pronunciar el inglés correctamente.

En el amigable coctel del 2007 con la embajada estadounidense, los líderes del MRS le dieron a los diplomáticos extranjeros información sensible sobre la dinámica interna de las política nicaragüense.

Los documentos de WikiLeaks muestran que Téllez le dio inteligencia a Washington sobre el Comisionado nacional de la policía y de su jefe de policía. Sin embargo, esa reunión no fue la única en la que los representantes del MRS conspiraron con el gobierno estadounidense. La relación acogedora continuó mucho mas allá.

Un cable del gobierno estadounidense fechado en abril del 2007 y titulado « el MRS se enfoca en la agenda legislativa para las elecciones municipales », revela que Enrique Sáenz y Hugo Torres, los diputados del partido en la Asamblea Nacional, junto con Víctor Hugo Tinoco, alterno a Torees, se habían reunido con el oficial político de la embajada y con analistas de la Oficina de Inteligencia e Investigación (INR), la agencia de inteligencia del Departamento de Estado estadounidense.

Los líderes del MRS les dieron a los diplomáticos extranjeros información sobre el nuevo gobierno Sandinista y los planes del MRS para socavar, lo que a ellos les parecía un “proyecto autoritario”.

Torres le dio a los funcionarios estadounidenses, inteligencia militar sobre Nicaragua, lo cual él tenía esperanzas de utilidad para socavar al presidente electo.

Torres comentó que tiene esperanzas sobre el futuro de los militares”, escribió la embajada. “Omar Hallesleven, jefe del Ejército nicaragüense y Torres fueron compañeros de escuela y Torres lo respeta. Él cree que Hallesleven va a ser capaz de enfrentarse a Ortega”.

Sáenz, el otro legislador MRS, le aseguró a la embajada que “los nicaragüenses reconocen la importancia de las relaciones con los Estados Unidos”.

La colaboración de Torres con el gobierno estadounidense continuó por años. Otro cable del Departamento de Estado, fechado en julio del 2008, muestra que Torres le dio a Washington un análisis detallado de la estructura interna del gobierno Sandinista.

En junio del 2021, Torres y Tinoco fueron capturados bajo los cargos de conspiración y de recibir financiamiento de poderes extranjeros para desestabilizar al gobierno, en violación de la ley soberana 1055.

Mientras Washington asegura que las acusaciones no tienen base y tienen motivación política, sus propios cables clasificados en el Departamento de Estado –publicados por WikiLeaks, nos dicen una historia totalmente diferente.

Sergio Ramírez, líder del MRS, hablando en la institución estadounidense Centro Cultural Nicaragüense Norteamericano. (CCNN), 2016.

Sergio Ramírez líder fundador del MRS, ha sido informante de la embajada estadounidense por décadas.

La colaboración de los líderes del MRS con Washington viene de un largo camino con Sergio Ramírez, el presidente fundador del partido, quien en realidad ha sido informante del gobierno estadounidense por décadas.

Ramírez ha sido un miembro de la élite intelectual bajo la dictadura pro-estadounidense de Anastasio Somoza y aunque él no jugó un papel en la lucha armada, él apoyó a la Revolución Sandinista; y como un símbolo conciliador, Ortega lo seleccionó como su vicepresidente de 1985 hasta que los Sandinistas perdieron el poder en 1990.

Como muchos otros ricos nicaragüenses que se habían unido al Frente Sandinista de manera oportunista, Ramírez dio un giro hacia la derecha en los 90s. Él y Dora María Téllez, entre otros, crearon en 1995, el MRS como una división de facciones del FSLN.

Ramírez encabezó el partido hasta que Téllez se hizo cargo de 1998 al 2007. Y él fue el primer candidato presidencial del MRS en las elecciones de 1996, en donde obtuvo apenas un %1 del voto. Y aunque fue el líder del MRS solamente 3 años, el partido estaba asociado tan cercanamente a Ramírez, y su sentido de auto importancia eran tan notoria, que el chiste nicaragüense era que le había puesto su nombre: MRS es lo inverso de sus propias iniciales: SRM.

Casi ningún nicaragüense de la clase trabajadora apoyó a Ramírez y a su MRS. Sin embargo, él logró capturar la atención del gobierno estadounidense –y documentos internos publicados por WikiLeaks muestran que desde por lo menos 1978, él había estado sirviendo de informante al gobierno estadounidense.

En enero del 2007, unos pocos días antes del retorno al poder del presidente Ortega, Ramírez se reunión con el embajador estadounidense Trivelli, para un cara-a-cara amistoso.

Un cable clasificado del Departamento de Estado titulado “Sergio Ramírez, vicepresidente ex Sandinista: las recientes acciones de Ortega no son un buen augurio para Nicaragua”, muestra que Ramírez le dio al embajador estadounidense valiosa inteligencia sobre los miembros del gabinete de Ortega y sobre la relación del nuevo presidente con los militares y la policía.

El documento dice felizmente que “Ramírez alabó el trato del gobierno estadounidense hacia el presidente Ortega”.

El encuentro del líder del MRS con el embajador tenía aparentemente la intención de general mas presión financiera de Washington hacia Managua. El informe cuenta que “Ramírez notó sobre el papel importante de los donantes internacionales, quienes tienen que exigirle responsabilidad a Ortega”. Él enfatizó sobre la importancia que la ayuda de la Unión Europea a Nicaragua había adquirido durante el período neoliberal, y dijo que “la Unión Europea y un número de países miembros deberían de vincular la asistencia a demandas políticas.

En la reunión, Ramírez alardeó de sus colores derechistas atacando al gobierno democráticamente electo del presidente Hugo Chávez en Venezuela y dijo que Chávez era el titiritero secreto que “tomaba las decisiones” en Nicaragua.

En el mismo sentido, Ramírez demonizó a China, Irán y Cuba –estableciendo claramente y mas allá de la duda que estaba firmemente al lado de los Estados Unidos.

El cable de la embajada agregó encantadoramente que, antes de las elecciones del 2006, Ramírez había hecho un llamado público para que los nicaragüenses votaran por Eduardo Montealegre, el candidato neoliberal y corrupto banquero multimillonario. Este fue solamente otro episodio mas de la larga relación entre el MRS y Montealegre.

En mayo del 2007, el embajador estadounidense en Nicaragua ofreció una cena con la intención de unificar a la oposición, para derrotar al Frente Sandinista en las elecciones municipales del 2008. Trivelli invitó entre otros, al banquero Montealegre, al excandidato presidencial Edmundo Jarquín, y a Sergio Ramírez.

Un cable que estuvo clasificado revela los planes de Washington para “diseñar la receta de la oposición para una victoria: una alianza Montealegre-Jarquín-Rizo”. El documento muestra que, “en la cena del 3 de mayo que ofreció el embajador, Montealegre y Jarquín deliberaron sobre la unidad de la oposición con 5 analistas políticos nicaragüenses prominentes y funcionarios de la embajada”.

Ramírez era uno de esos 5 analistas influyentes. El cenó con los consejeros políticos de la embajada y con el segundo a cargo de la embajada y otras figuras de los movimientos liberal y conservador de Nicaragua.

Juntos, los líderes de la oposición anti-Sandinista conspiraron con el gobierno estadounidense para planificar maneras para debilitar y finalmente derrocar al gobierno democráticamente electo del presidente Ortega.

En la cena, Jarquín, el veterano del MRS se quejó con los diplomáticos estadounidenses diciendo que Ortega tenía un «odio visceral de las economías de libre mercado y [una] aversión arraigada por Estados Unidos».

Otro WikiLeaks documento del 2008, relata del viaje en marzo de John Feeley, el director de la oficina de asuntos centroamericanos del Departamento de Estado. Feeley se reunió con Ramírez, quien le dijo que “apoyaba al gobierno estadounidense y a su política general hacia Nicaragua”. (el cable también lamentaba que “los socios democráticos de la USAID advertían que una sociedad civil debilitada y dividida, era incapaz de montar una oposición organizada contra Ortega”).

Estas reuniones del 2007 y del 2008 no fueron las primeras en las que Sergio Ramírez había servido como informante del gobierno estadounidense. Tiempo atrás en octubre de 1978, en la víspera de la Revolución Sandinista, él ya estaba dándole información a Washington.

Un cable del Departamento de Estado de ese año (1978), muestra que Ramírez se había reunido con la embajada estadounidense y les había dado inteligencia sobre la oposición anti somocista.

Ramírez era “abierto y amistoso” describe la embajada y enfatizó que él estaba muy deseoso de un compromiso con “elementos mas moderados”. El cable dice “planeamos continuar con el contacto directo con Ramírez”.

El papel de Ramírez como informante del gobierno estadounidense ciertamente continuó a partir de ese momento. En agosto de 1979, solamente un mes después de la Revolución Sandinista, Ramírez se reunión con el embajador estadounidense. Lawrence Pezzullo y le dio inteligencia sobre el nuevo gobierno revolucionario, con énfasis en los debates internos sobre la política exterior y la estrategia educativa.

Ese noviembre, el supuesto revolucionario se reunió con personal de la embajada y con Dante Fascell, un congresista de Florida. Ramírez le aseguró a Washington que el gobierno Sandinista no iba a amenazar al sector privado e hizo un llamado a impulsar las exportaciones a los Estados Unidos.

Ramírez estaba contentísimo de desprestigiar al movimiento de Fidel Castro, al insistir que “Nicaragua no tiene intenciones de convertirse en una nueva Cuba y estaba ciertamente, un poco molesto con la falsa acusación”, dice la embajada.

Estos documentos muestran claramente que Ramírez –el presidente fundador del partido MRS, nunca estuvo comprometido con la ideología socialista y anti-imperialista del Frente Sandinista. Al contrario, él se unió al movimiento Sandinista de manera oportunista cuando éste iba en ascenso y lo abandonó rápidamente cuando perdió el poder.

En septiembre del 2021, Nicaragua ordenó la captura de Ramírez, acusándolo de conspirar con gobiernos extranjeros para desestabilizar el país. El gobierno estadounidense, agradecido por la inteligencia que había estado recibiendo por tanto tiempo, mostró inmediatamente apoyo hacia Ramírez; a como lo hizo España, el poder colonizador de Nicaragua.

Ramírez no enfrentó las consecuencias de sus décadas de colaboración con la embajada estadounidense, ya que vive en Costa Rica –un activo estadounidense importante en la guerra híbrida contra Nicaragua. Pero el rico autor nicaragüense se aprovechó de la acusación en su contra, para comparecer frecuentemente en los medios corporativos occidentales. Y aparece frecuentemente en CNN y BBC demonizando al gobierno Sandinista de Nicaragua.

Los líderes del MRS cabildean a los neoconservadores de Washington para mas intromisión estadounidense en Nicaragua

Mientras el Movimiento Renovador Sandinista nunca ha sido capaz de obtener un pequeño porcentaje del voto en las elecciones nacionales, tiene una gran influencia en el sector sin fines de lucro, en el académico y en los medios tanto dentro como fuera de Nicaragua.

Esto se debe grandemente a que los líderes del MRS provienen abrumadoramente de sectores privilegiados y ricos; y aunque no puedan conectar con los pobres y con los nicaragüenses de la clase trabajadora, se sienten mas a gusto codeándose con políticos, creadores de centros de pensamiento y expertos de medios en el Norte Global.

Muchos líderes del MRS dirigen ONGs y medios noticiosos que están financiados por el gobierno estadounidense, por medio del National Endowment for Democracy (NED) y/o el USAID.

Un ejemplo típico de estos líderes del MRS que han sido cultivados en instituciones occidentales y convertidos en leales soldados neoliberales es Ana Margarita Vijil Gurdián, quien sirvió como presidente del MRS del 2012 al 2017.

Vijil, quien ha sido la compañera romántica de Dora María Téllez por un buen tiempo, ha gozado de la vida lujosa del jet-set, mientras que la mayoría de nicaragüenses ganan poco dinero y nunca han podido volar fuera del país.

Después de graduarse de la Universidad Centroamericana (UCA), la universidad privada de la élite, Vijil se fue a Holanda, en donde trabajó en la Haya en la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPCW) –una organización notoriamente corrupta que muchos denunciantes la han expuesto de ser esencialmente una herramienta en manos de gobiernos occidentales para atacar a naciones independientes como Siria.

El gobierno estadounidense premió a Vijil con una beca Fulbright del Departamento de Estado, la cual usó para obtener una maestría en ciencias políticas en Arizona.

Después de terminar sus estudios financiados por los Estados Unidos, Vijil regresó a Nicaragua para tratar de entrar en la política como una activista anti-Sandinista dura. Muy pronto escaló posiciones hasta convertirse en presidenta del MRS –el puesto que una vez tuvo Téllez,su mentora y compañera de vida.

En su capacidad de presidente del MRS, Vijil regresó a los Estados Unidos en el 2016 para cabildear el apoyo de Washington para un cambio de régimen en Nicaragua. Allí, Vijil se reunión Ileana Ross-Lehtinen, una congresista neoconservadora de la Florida y ex representante de los elementos mas duros de la derecha anti-Cuba y anti-Venezuela en Miami.

La expresidenta del MRS, Ana Margarita Vijil, la compañera de vida de Dora María Téllez en un encuentro con la congresista de Florida Ileana Ros-Lehtinen, como parte de una campaña de cabildeo para un cambio de régimen en Nicaragua. 2016.
Junto a Vijil (de pie a la derecha en la foto) con la activista derechista nicaragüense Violeta Granera, una conservadora y ex funcionaria del Banco Mundial, proveniente de una familia poderosa que apoyó fuertemente al dictador Anastasio Somoza.

Granera es una defensora vocal de Luis Almagro, el golpista derechista y líder de la Organización de Estados Americanos (OEA), quien supervisó el golpe militar en 2019 contra el democráticamente electo gobierno socialista boliviano, encabezado por fascistas extremos.

En junio del 2021, el gobierno nicaragüense capturó a Téllez, Vijil y Granera, todas acusadas de conspirar con gobiernos extranjeros para desestabilizar al país.

Mientras gobiernos occidentales y los medios corporativos extranjeros condenaron de manera vociferada las capturas de los líderes del MRS y otros golpistas prominentes, muchos nicaragüenses que sobrevivieron el sangriento golpe del 2018 se sintieron de hecho aliviados.

Familiares y amigos de las víctimas del golpe, cuyos seres queridos fueron acosados, torturados o aun asesinados por los tranquistas pro-estadounidenses, responsabilizan a los detenidos.

Reynaldo Urbina Cuadra, un agente de seguridad de la oficina de la alcaldía de Masaya fue secuestrado y torturado brutalmente por los fanáticos anti-Sandinistas durante el golpe del 2018 patrocinado por los Estados Unidos. Reynaldo se escapó de morir y perdió su brazo izquierdo.

Urbina presentó una acusación formal acusando a Luis Mora, un experto de medios de la derecha del canal 100% Noticias (financiado por los Estados Unidos), de ser el responsable por incitar la violencia en su contra y en contra de sus colegas en las oficinas del alcalde.

El gobierno de Nicaragua capturó a Mora en junio del 2021, movida que los capitales occidentales denunciaron ampliamente.

Reynaldo Urbina Cuadra, un guardia de seguridad de la alcaldía de Masaya, fue torturado y perdió su brazo izquierdo a manos de los extremistas durante el intento de golpe apoyado por los Estados Unidos.

En una entrevista con Grayzone, Urbina alabó al gobierno nicaragüense por capturar a Mora. “este es el comienzo de la justicia, pero nada puede devolverme lo que los terroristas me quitaron”, dijo en la entrevista.

Los comentarios de Urbina sobre las capturas en el 2021, de unas dos docenas de líderes de la oposición –todos involucrados en el violento intento de golpe, se escuchan a menudo en las comunidades de la clase trabajadora de Nicaragua.

Mientras los gobiernos y medios del Norte Global explotaron las capturas, presentando al presidente Ortega como autoritario, las detenciones fueron muy populares en los barrios humildes y pobres en donde viven los nicaragüenses que sobrevivieron el terror de los tranques. Ellos consideran que a los líderes de la oposición como los criminales que organizaron el golpe y deberían de estar presos mucho antes del 2021.

El origen del MRS y la contradicción de clase de la Revolución Sandinista

El papel clave del MRS en el intento de golpe del 2018 en Nicaragua, hizo completamente innegable la alianza del partido con la derecha nicaragüense.

Pero aunque el MRS previamente se había presentado a sí mismo como un partido social democrático de centro-izquierda, sus raíces históricas siempre estuvieron en la derecha política.

Algunos auto declarados “izquierdistas” críticos del Frente Sandinista y del presidente Ortega
–muchos que viven fuera de Nicaragua y no han seguido tan de cerca la política interna desde que comenzó la era neoliberal en 1990—a menudo señalan el pasado revolucionario de algunos de los líderes del MRS cuando tratan de definir al partido como el que verdaderamente acarrea la antorcha del Sandinismo.

Pero este pasado revolucionario ha estado en contradicción directa por las décadas de actividades abiertas en la derecha.

En la superficie la historia de Dora María Téllez en particular es muy llamativa. En agosto de 1978, cuando ella tenía solamente 22 años, Téllez fue la tercera al mando de una operación importante en donde el Frente Sandinista se tomó el Palacio Nacional de la capital, lo que le dio a ella el nombre de guerra de Comandante Dos.

Pero la manera en la que Téllez se transformó de su juventud revolucionaria a ser informante de la embajada estadounidense y aliada a la derecha golpista es un proceso que refleja la contradicción política presente en la Revolución Sandinista desde sus comienzos.

En julio de 1979, después de años de lucha, los revolucionarios Sandinistas derrocaron a la dictadora apoyada por los Estados Unidos del General Anastasio Somoza, cuya familia y dinastía había manejado el país por décadas.

Pero de alguna manera, derrocar a Somoza fue mas fácil que gobernar. Cuando él controlaba el país con mano de hierro, era fácil unificar la oposición contra Somoza, desde una variedad de intereses de clase.

La Revolución Sandinista tenía el amplio apoyo de varias clases –no solamente la clase pobre y trabajadora ya que varias secciones importantes de la clase media e incluso parte de la clase alta había perdido la fe la dictadura somocista.

Somoza había seguido políticas económicas retrogradas que servían a los intereses de clase de las élites ricas, pero su régimen se hizo cada vez mas decadente, corrupto e incompetente y pensó que la solución a todos sus problemas era mas violencia y represión. Era solamente cuestión de tiempo hasta que hubo una explosión social.

La mayoría de los fundadores y líderes del MRS provienen de una cómoda clase media alta que se opusieron a Somoza e inicialmente apoyaron la revolución.

Muchos eran bastante jóvenes. Téllez era una estudiante de medicina cuando se unió al Frente Sandinista como activista y al momento de la victoria, solamente tenía 23 años.

Téllez trabajó solamente 15 años con el Frente Sandinista antes de convertirse en uno de sus oponentes mas acérrimos, y ha pasado los últimos 27 años organizando oposición al Sandinismo. Así que, su tiempo como militante Sandinista es mucho mas pequeño que su tiempo como informante de la embajada estadounidense y aliada de la derecha nicaragüense.

Dora María Téllez (con la boina negra) en León, Nicaragua. 1979

Derrocar a un dictador impopular no es tan difícil como el gobernar un país bajo el ataque del hegemón mundial y una contradicción política interna emergió rápidamente en los 80.

Violeta Chamorro, una oligarca de derecha que representaba los elementos de la clase alta que se había opuesto a Somoza, se giró rápidamente en contra de la Revolución Sandinista a comienzos de 1980.

Entonces, el gobierno estadounidense lanzó una guerra terrorista contra Nicaragua, en donde la CIA gastó millones de dólares armando y entrenando escuadrones de la muerte de derecha –conocidos como los Contras, quienes masacraron civiles, asesinaron líderes Sandinista, jueces, policías y funcionarios estatales; y quemaron hospitales y edificios gubernamentales.

Washington también impuso un bloqueo devastador –e internacionalmente ilegal, que arrodilló financieramente la economía de la empobrecida nación centroamericana. La meta estadounidense era, por medio del terror, poner a la población nicaragüense en un estado de sumisión y derrocar a los Sandinistas para instalar un régimen neoliberal obediente.

Ante un ataque tan implacable librado por el imperio más poderoso de la Tierra, el gobierno sandinista de Nicaragua perdió el apoyo de la clase media que una vez había apoyado el levantamiento contra Somoza.

Washington reclutó a las elites ricas nicaragüenses y a la clase media desencantada y eventualmente logró el propósito de romper a los Sandinistas. El FALN ganó abrumadoramente las elecciones de 1984, pero para el final de la década, muchos nicaragüenses no aguantaron la depresión económica que produjo la guerra patrocinada por los estadounidenses.

En 1990, los Sandinistas perdieron las elecciones ante Violeta Chamorro, la oligarca derechista y miembro de una de las familias mas poderosas de Nicaragua. El gobierno estadounidense había creado, aconsejado y financiado con millones de dólares, su campaña presidencial.

Esto significa que el Frente Sandinista pasó de ser el partido gobernante a ser la oposición política. Y en ese momento algunas rajaduras comenzaron a notarse.

Los fundadores del MRS lideran la escisión de la derecha del Frente Sandinista

En los 90s, los revolucionarios vieron la caída de movimientos izquierdistas alrededor del mundo, con golpes en la antigua Unión Soviética y subsecuentemente con “revoluciones de color” neoliberales apoyadas por los estadounidenses en las antiguas repúblicas.

Dado el contexto nacional e internacional de la contrarrevolución, el Frente Sandinista pasó por una serie de debates internos.

Entonces, del FSLN surgieron dos facciones importantes: por un lado, estaba la facción izquierdista leal a la revolución y llamada de los principistas, que consistía mayormente de activistas de la clase trabajadora cercanos a los sindicatos y buscaban la confrontación con el gobierno neoliberal de Chamorro, apoyado por los estadounidenses. Esta facción permaneció comprometida con el anti-imperialismo a pesar del fin de la Guerra Fría. Los principistas estaban encabezados por Daniel Ortega.

Al otro lado estaba la facción de la derecha, los renovadores. Ellos buscaban el diálogo con los otros partidos neoliberales y tenían una estrategia conciliadora con Chamorro, mientras trataban de convertir al FSLN en un partido socialdemócrata moderado, tomando el modelo de los partidos europeos de centroizquierda.

Sergio Ramírez era el líder de los renovadores, junto a otros miembros prominentes como Dora María Téllez y Luis Carrión. Ellos demonizaron a los principistas liderados por Ortega y los definieron como “arcaicos, obsoletos y marxistas-leninistas”.

En un “Congreso Extraordinario” de 1994, el FSLN hizo una votación interna que derrotó a los renovadores. Por lo que algunos de sus simpatizantes mas importantes se salieron del partido en protesta, incluyendo el poeta Ernesto Cardenal y la poeta Gioconda Belli.

Estos miembros de la facción de derecha del Frente, subsecuentemente publicaron una carta abierta titulada “Por un Sandinismo que vuelva a las mayorías”.

Esta carta esencialmente se iba a convertir en el documento fundacional del MRS y figuras importantes, que pronto serian el nuevo partido, lo firmaron, representando un Quién es Quién de los líderes opositores y anti-Sandinistas.

  • Dora María Téllez
  • Sergio Ramírez Mercado, a autor rico
  • Luis Carrión Cruz, un activista rico de una familia banquera oligárquica.
  • Carlos Fernando Chamorro, un empresario mediático miembro de la dinastía mas ponderosa de Nicaragua y que dirige los medios anti-Sandinistas mas grandes y con financiamiento estadounidense.
  • Xavier Chamorro Cardenal, otro oligarca de medios, directo de El Nuevo Diario, un periódico anti-Sandinista.
  • Claudia Chamorro Barrios, otro miembro de la dinastía Chamorro.
  • Carlos Mejía Godoy, un músico importante.
  • Ernesto Cardenal, sacerdote católico y reconocido poeta.
  • Gioconda Belli, una novelista parte de una familia rica nicaragüense, quien previamente trabajaba como ejecutiva en la Pepsi-Cola.
  • Oscar René Vargas, un académico que hizo un llamado para una invasión militar estadounidense y un golpe de estado sangriento.
  • Sofía Montenegro, una feminista liberal que dirige una ONG financiada por el gobierno estadounidense.

Es digno de ver que casi todos estos personajes vienen de familias ricas y fueron educados en los Estados Unidos y hablan inglés.

Ellos representaban a la clase media alta y a la clase alta, y a las facciones burguesas que habían apoyado el Sandinismo en los 80s y muchos de ellos habían gozado de posiciones gubernamentales cómodas como ministros o asesores, pero que se voltearon cuando el movimiento perdió el poder en los 90s.

Estos nicaragüenses de la élite trabajaron felizmente para el gobierno cuando ellos tuvieron la oportunidad de probar el poder, pero cuando el FSLN se volvió la oposición, ellos tenían que trabajar duramente organizando con la gente de la clase trabajadora. La mayoría dejó el país y se fue al Norte Global y rápidamente se movieron a la derecha.

En 1995 mas personajes de la facción renovadora renunciaron al FSLN y oficialmente formaron un partido separado: el Movimiento Renovador Sandinista, o MRS.

En esos días era obvio que el MRS era la disidencia de la derecha del Frente. Esto se refleja claramente en los documentos fundacionales del partido, “ por un Sandinismo que retorne a las mayorías”.

En la carta abierta, los líderes del MRS dejaron afuera toda referencia al socialismo or al anti-imperialismo. Esas palabras no se mencionan. El documento solamente expresa oposición al “neoliberalismo”.

Aun mas, la carta fundacional del MRS hace claro que los líderes del nuevo partido querían la reconciliación con el imperialismo estadounidense, al decir claramente: “nuestra relación con los Estados Unidos debería de ser de respeto mutuo”.

Para comprender las divisiones ideológicas y la historia que eventualmente desembocó en la división, Grayzone entrevistó al líder prominente del FSLN, Carlos Fonseca Terán, el hijo del fundador del Frente y miembro líder del ala de izquierda del partido.

Fonseca Terán explicó que los muchos debates dentro del Frente Sandinista cuando entró a ser oposición en los 90, se pueden reducir a 4 asuntos fundamentales:

  1. Socialismo
    • los renovadores, que se hicieron MRS querían quitar socialismo de la misión del FSLN.
    • los principistas, encabezados por Ortega, estaban comprometidos con el Socialismo. 
  2. Lucha PopularLos renovadores estaban contra toda forma de violencia entre la clase trabajadora, incluyendo campesinos tratando de defender sus tierras de las ocupaciones violentas de parte de terratenientes y empresas de trabajadores envueltos en lucha militante contra las corporaciones.

    Los principistas no querían un regreso a la lucha armada, pero apoyaban el derecho de los trabajadores nicaragüenses a defenderse.

  3. Anti-imperialismo 

    Los renovadores querían abandonar el anti-imperialismo y buscaban buenas relaciones con los Estados Unidos. 

    Los principistas estaban firmemente comprometidos, por encima de todo, con el anti-imperialismo. 

  4. Carácter de VanguardiaLos renovadores consideraban el modelo de vanguardia como desfasado y querían emular a los partidos social democráticos europeos.

    Los principistas continuaron viendo al FSLN como un partido vanguardia que conduciría a la clase trabajadora en su lucha contra el capitalismo y el imperialismo.

Fonseca Terán reflexiona que: “a medida que pasaba el tiempo el carácter derechista del MRS se volvió mas obvio y ya no se podía negar. Pero desde el comienzo, ellos eran de derecha”.

Él agrega: “siempre fueron reformistas y nunca les importó el anti-imperialismo”.

Fonseca Terán dice que las críticas del MRS hacia las políticas económicas del gobierno Sandinista son especialmente hipócritas, dado que el partido ha repetidamente mostrado, por muchos años, su apoyo a las reformas neoliberales.

Fonseca argumenta, al referirse a la situación actual del gobierno del FSLN, “la única manera para que nuestro programa fuera mas izquierdista, sería si comenzamos a expropiar propiedades”.

Dora María Téllez (izquierda de camisa anaranjada), presidente del MRS, con Eduardo Montealegre, el banquero multimillonario de derecha (centro de camisa blanca), y Edmundo Jarquín, el candidato presidencial del MRS (derecha de camisa rosada).

El MRS forma alianzas con las élites de la derecha nicaragüense

La creación del MRS como una ruptura social democrática de derecha con el Frente Sandinista, reflejó rupturas similares que sucedieron en esos tiempos dentro de partidos socialistas revolucionarios alrededor del mundo.

Dada la posición elitista de clase y los conocimientos de inglés, los líderes del MRS lograron hacer una madriguera en los medios, las ONGs, la academia y tomaron control de sectores que lograron convertir en puestos de avanzada anti-Sandinista. Ellos también utilizaron sus amigos en el exterior para tratar de voltear a la izquierda internacional en contra del FSLN.

Pero, después de la salida del FSLN, el MRS tuvo dificultades para conseguir apoyo popular en Nicaragua. En las elecciones de 1996, Sergio Ramírez, el candidato del partido apenas consiguió 1 porciento de los votos (comparado a los 38% de Ortega en el FSLN).

Habiendo sido completamente derrotados y avergonzados, el MRS hizo su primera y única segunda conjetura, decidió formar una alianza breve con el Frente Sandinista para las elecciones del 2001. Pero cuando perdieron, el MRS se volteó definitivamente contra el FSLN, y se embarcó en su largo viaje hacia la derecha.

En el 2006, Edmundo Jarquín, el candidato presidencial del MRS, obtuvo un mero %6 de los votos, contra Ortega, quien recibió %38 de los votos.

Ese año vio el comienzo de la alianza del MRS con Eduardo Montealegre, el notorio oligarca nicaragüense del derechista Partido Liberal Independiente (PLI).

Montealegre, un banquero multimillonario es infame en Nicaragua por su corrupción relacionada cercanamente a un escandalo masivo de bonos de deudas.

Carlos Fonseca Terán explica en su entrevista con Grayzone, “el término conservador ya no funciona mas en Nicaragua y cualquiera que usa la palabra pierde apoyo. Pero Montealegre no es siquiera liberal. Él es un conservador y aliado del gran capital”.

Dora María Téllez (izquierda) presidente del Partido MRS y Eduardo Montealegre (derecha), multimillonario de derecha.

El cable del Departamento de Estado del 2006, narrando la reunión de la embajada estadounidense con Dora María Téllez, nota que Edmundo Jarquín, el entonces candidato presidencial del MRS, se había estado reuniendo secretamente con Montealegre y habían “renovado el acuerdo anterior de no atacarse mutuamente”. La embajada estadounidense notó que “la propaganda del MRS criticando a Montealegre había desaparecido”.

Por su parte, Montealegre era también un informante de la embajada estadounidense. Un cable del Departamento de Estado del 2007 y publicado por WikiLeaks, reveló que se había reunido con el embajador Trivelli en enero de ese año para darle información sensible.

Cuando el MRS y el PLI de Montealegre perdieron las elecciones del 2006, y los Sandinistas regresaron al poder, el MRS comenzó a colaborar abiertamente con el banquero plutocrático.

En el 2008, Montealegre fue candidato a alcalde de la capital Managua y el MRS públicamente apoyó su campaña derechista en contra Alexis Argüello, el candidato del FSLN, un boxeador legendario que terminó ganando la elección.

Téllez respaldó a Montealegre en un acto de malabarismo ideológico-político, diciendo que ella y su partido no lo apoyaban. Ella insistió diciendo: “El MRS está haciendo el llamado de votar por Montealegre, aunque nosotros no lo estamos apoyando”.

Para justificar la alianza innegable con la derecha, Edmundo Jarquín del MRS argumentó que “este no es un conflicto entre la derecha y la izquierda, sino que uno entre la dictadura y la democracia”.

Dora María Téllez y los líderes del MRS apoyando a Eduardo Montealegre, político derechista

La deriva hacia la derecha se convirtió en una sacudida desde allí, y en la década de 2010, el MRS había abandonado por completo su supuesto compromiso con la izquierda y se había convertido en un partido de derecha.

En el 2015, el MRS una vez mas firmó un acuerdo con el Partido Liberal Independiente (PLI) con la esperanza de derrotar al FSLN en las elecciones del 2016, como parte de una breve Coalición Nacional por la Democracia.

Cuando el gobierno nicaragüense aprobó los planes para que una compañía China construyera un canal interoceánico que podría desafiar el monopolio del Canal de Panamá (dominado por los estadounidenses), el MRS ayudó a organizar a la oposición en contra del proyecto. Téllez y otros líderes del MRS se aprovecharon de los puntos expresados por los ambientalistas liberales, para avanzar su agenda geopolítica en Washington, que desesperada pero exitosa, buscaba como parar la construcción.

Un ejemplo flagrante del carácter derechista del MRS se dio en el 2016, cuando el partido puso un meme en su página de Facebook (en donde tiene pocos seguidores), celebrando la muerte reciente del líder revolucionario cubano Fidel Castro, y también la partida de Hugo Chávez, el presidente socialista venezolano en el 2013.

El MRS escribió: “a cada chancho le llega su hora. El próximo es Daniel Ortega y él va a pagar todo lo que le debe al pueblo”

Ana Margarita Vijil, la compañera de Téllez, escribió un artículo de opinión en el 2017, titulado “El MRS y la empresa privada”, que demostró el completo descenso del partido hacia el neoliberalismo.

La Prensa, el periódico derechista financiado por los estadounidenses y propiedad de la dinastía oligárquica de los Chamorros, fue quien publicó el artículo de opinión. La retorica de Vijil en el artículo sonaba totalmente indistinguible de la opinión de un funcionario del Banco Mundial. Ella escribió “creemos en un diálogo permanente y en la alianza entre los sectores público y privado”.

La bienvenida a los “grandes negocios” en Nicaragua mientras se hace propaganda de apoyo a los “negocios pequeños” es lo que Vijil declaró al decir que “le damos la bienvenida a las inversiones extranjeras para inyectar el flujo de capital en el país”.

Al momento de intento de golpe violento apoyado por los Estados Unidos en el 2018, el MRS jugó un papel crucial. El MRS encabezó la Unidad Nacional Azul y Blanco, una alianza opositora neoliberal que apoyaba fuertemente el golpe respaldado por Washington.

Pero cuando el golpe fracasó, el MRS tuvo una crisis y decidió cambiar de marca.

El MRS cambia de marca y se deshace de toda referencia al Sandinismo

El MRS una vez aseguró absurdamente ser el verdadero representante del Sandinismo, pero en el 2020 abandonó esa cínica estrategia de mercado.

Ese año, el MRS tuvo una votación interna y decidió tomar el nombre de Unión Democrática Renovadora o UNAMIS en breve.

Al cambiar de marca, el MRS se quitó la máscara de Sandinismo de una vez por todas. En una entrevista con Nicaragua Investiga, un medio de derecha financiado por los estadounidenses, Dora María Téllez admitió que el MRS/UNAMOS, el partido que ella ayudó a fundar era un partido con una gran carpa carente de una ideología realmente coherente.

Téllez dijo: “tenemos gente que viene del liberalismo, del Sandinismo, del conservadurismo, gente que nunca ha estado en un partido político”.

Mientras los simpatizantes del MRS fuera de Nicaragua han pasado décadas presentando al grupo como una alternativa de “izquierda” ante el Frente Sandinista, Téllez y sus aliados admiten ahora que no tienen ninguna lealtad al Sandinismo y ya no pretenden ser un partido de izquierda.

El MRS ha usado por un tiempo asuntos socialmente liberales como el apoyo a los derechos LGTB y el apoyo al aborto, para atraer a los izquierdistas fuera de Nicaragua, aunque no hay nada socialista en ese partido.

En realidad, para los patrocinadores extranjeros del MRS, la deriva de décadas del grupo hacia la derecha era completamente predecible. Los reformistas centristas renovadores que se salieron del FSLN en 1995 y formaron el MRS, nunca fueron muy dedicados ideológicamente.

Un cable del gobierno estadounidense de 1978, publicado por WikiLeaks, muestra como Hugo Torres Jiménez, un exmilitante Sandinista que llegó a ser el vicepresidente del MRS, nunca abrazó una ideología de izquierda coherente.

El documento también revela que Tad Szulc, periodista estadounidense que trabajó para el New York Times y el Washington Post, había sido un informante del Departamento de Estado.

En la víspera de la revolución, Szulc se reunió con el alto liderazgo del Frente Sandinista, el cofundador Tomás Borge, Edén Pastora (Comandante Cero), Hugo Torres (Comandante Uno) y Dora María Téllez (Comandante Dos), para una entrevista muy larga. Szulc narra su encuentro en detalles al gobierno estadounidense, para que usara esa inteligencia para socavar al FSLN.

Szulc le dijo a la embajada estadounidense que Borge era “militante ideológicamente marxista” y de todos los líderes, era el mas comprometido ideológicamente. Szulc notó que “Borges parece tener una idea mas clara de adonde van y como llegar allí, a diferencia de Pastora o Torres”.

había una clara división entre los rescatadores (Pastora-Cero y Torres-Uno) y el rescatado (Borges). El grupo de Borges es supuestamente intransigente en su determinación para tomar el poder Nicaragua sin la ayuda de la burguesía, mientras que Cero y Uno están mas inclinados a la flexibilidad de la táctica”.

Es decir, Torres era parte de una facción menos ideológicamente socialista, con inclinaciones derechistas y mas oportunista –aun antes del triunfo revolucionario y él siempre estaba dispuesto a cerrar un trato con los capitalistas oligarcas nicaragüenses.

Por otro lado, Borge –uno de los líderes originales del FSLN y que permaneció leal al partido y al presidente Ortega hasta el día de su muerte en 2012, había sido siempre el mas comprometido ideológicamente.

Cuando capturaron a Torres en junio del 2021, los supuestos críticos “izquierdistas” vieron esto como una señal que Ortega había traicionado a la revolución. Pero la realidad es que Torres y sus aliados del MRS siempre han estado dispuestos a arreglarse con los Estados Unidos y a formar alianzas con las élites conservadoras oligarcas de Nicaragua.

La realidad es que existe una larga historia de autoidentificados “izquierdistas” de Nicaragua haciendo alianzas con la derecha y con el imperialismo estadounidense y en contra del Frente Sandinista.

En las elecciones de 1990, que ganó la oligarca dinasta Violeta Chamorro, gracias a una campaña dirigida y financiada por el gobierno estadounidense, la CIA ayudó a organizar la Unión Nacional Opositora (UNO), formada por mas de una docena de partidos políticos.

Dos de los miembros de esta alianza antisandinista que crearon los Estados Unidos, vemos al Partido Comunista de Nicaragua y al Partido Socialista Nicaragüense, trabajando a la par de los partidos de la derecha recalcitrante.

Ambos grupos eran pequeñísimos y básicamente irrelevantes dirigidos por académicos e intelectuales poco conocidos, pero ese fue un ejemplo temprano de la llamada “oposición de izquierda” hacia los Sandinistas, formando alianzas con Washington y los conservadores mas rabiosos y las fuerzas neoliberales del país.

La historia de Nicaragua está repleta de ejemplos de los auto descritos “izquierdistas” socavando a los Sandinistas y uniéndose de las manos con el gobierno estadounidense y la oligarquía derechista. El MRS/UNAMOS y líderes como Dora María Téllez, Sergio Ramírez Mercado, Hugo Torres Jiménez, y Víctor Hugo Tinoco son quizás los casos de mas alto perfil. Pero están lejos de ser los únicos.

 

Fuente: SANDINISTAK