CTA Argentina:

A pesar de la intervención de las organizaciones, la clandestinización de la actividad gremial y, claro, la persecución, secuestro y desaparición de centenares de dirigentes y activistas, el movimiento obrero protagonizó incontables acciones de resistencia a la dictadura cívico militar de 1976 de las que, acaso, la movilización por “Paz, pan y trabajo” del 30 de marzo de 1982 – de la que se están por cumplir 40 años – sea la más conocida y tematizada. Pero hubo otras no siempre tan recordadas, que forjaron el destino de las organizaciones gremiales por esos años y, en buena medida, habilitaron la posibilidad de su misma subsistencia. De las muchas formas de resistencia obrera a la dictadura, la gran re afiliación de 1977 es de las más importantes y, también, de las menos conocidas. ¿De qué se trató? El Decreto El 17 de febrero de 1977 se publicó el Decreto Nacional 385/77 (cuyo texto completo puede consultarse acá) con las firmas de Jorge Rafael Videla, el entonces Ministro de Trabajo Horacio Tomás Liendo y el Ministro de Justicia Julio Arnaldo Gómez. En sus 6 artículos establecía: La “caducidad” de los padrones sindicales, obligando a la reafiliación de los trabajadores y las trabajadoras en el lapso de 40 días frente a los empleadores y el sindicato. La derogación de la normativa que permitía a los sindicatos el cobro de cuotas y contribuciones a todos los trabajadores y las trabajadoras de la actividad. La determinación del universo de quiénes serán considerados como cotizantes u aportantes de los sindicatos y la modalidad en que se realizarían las contribuciones. El Decreto tuvo por efecto inmediato dejar a los sindicatos sin su padrones de afiliados y afiliadas y sin sus cotizantes, es decir, sin recursos. El ex Ministro de Trabajo Carlos Tomada señala que “el decreto giró alrededor de a quiénes los empleadores deben cobrar la cuota sindical o retenciones de cualquier tipo. Pero, en realidad, lo que querían era utilizarlo como un modo de exhibir o mostrar la desafiliación o la ´baja afiliación´en la Argentina”, un modo más de deslegitimar a las organizaciones sindicales, a las que se perseguía por todos los medios. Pero, como se verá en breve, el efecto que produjo fue exactamente el contrario. El militante y ex dirigente del Sindicato de Obras Sanitarias Mario Alderete sostiene que “la última dictadura imaginó un nuevo camino para enfrentar al sindicalismo, ya que las formas…

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