Incertidumbre ha generado la falta de recursos en Ocad-Paz para la ejecución de proyectos que cobijan a los 170 municipios Pdet de Colombia, y entre los cuales La Guajira llevará las mayores afectaciones, ya que por su vulnerabilidad se requieren planes de inversión en sus zonas rurales.

Hasta ahora se han invertido 12,4 billones de pesos, de cuya cantidad 1,2 billones corresponden a la región Caribe. Pero hoy no hay recursos en el ocad-paz para financiar los proyectos que hacen cola con cumple del DNP y el Ministerio correspondiente para que sean aprobados en ocad. Esto a los alcaldes les cayó como una gota fría en la última mesa de impulso desarrollada en La Guajira, porque les corresponde salir a buscar otras fuentes movilizadoras de recursos, además de la incertidumbre si el próximo presidente le dará continuidad o no a los Pdet.

El Programa de Desarrollo con Enfoque Territorial –Pdet–, fue creado mediante el decreto 893 de 2017, convirtiéndose en un Programa sub-regional de transformación integral del ámbito rural a 12 años, convirtiéndose, en la reivindicación del estado con aquellos municipios más afectados por la violencia del conflicto y que pusieron los muertos.

A través de este programa se ponen en marcha con mayor celeridad los instrumentos de la Reforma Rural Integral en los territorios más afectados por el conflicto armado, la pobreza, las economías ilícitas y la debilidad institucional. Desde luego entonces, este es el instrumento de planificación y gestión para implementar de manera prioritaria los planes sectoriales y programas en el marco de la Reforma Rural Integral y las medidas pertinentes que establece el Acuerdo Final para la Paz, suscrito en La Habana-Cuba en los municipios priorizados.

En La Guajira fueron priorizados, Dibulla, Fonseca y San Juan del Cesar entre los 170 municipios Pdet de Colombia y entre los 15 de la región Caribe, pertenecientes a la subregión Sierra Nevada de Santa Marta-Perijá-Zona Bananera. Algo maravilloso ha venido ocurriendo en la ruralidad de estos tres municipios de La Guajira en los años 2020 y 2021, con los resultados de la gestión de los alcaldes, para reducir las brechas, mejorar calidad de vida y los índices de desarrollo humano de la población víctima del conflicto.

Allí participaron entidades territoriales, sector privado y cooperación internacional, las comunidades, organizaciones comunales, sociales y comunitarias, autoridades étnicas, entidades nacionales, y algo muy importante, se tuvo en cuenta la equidad de género. El programa por supuesto, motivó a los alcaldes de los municipios priorizados a introducirle cambios sustanciales a la estructura organizativa de sus entidades y hasta a emprender procesos de rediseño institucional para darle una mejorar dinámica a la gestión con un portafolio de proyectos de importancia estratégica para el desarrollo del sector rural.

En San Juan, por ejemplo, se creó la Secretaría de Desarrollo económico y Rural, con la finalidad de voltear más la mirada hacia el campo y explotar los sectores agropecuario, ambiental, turístico y energético, haciendo buen uso de las ventajas comparativas del municipio y mejor aprovechamiento de sus fortalezas en la naturaleza y el ambiente rural. Con el Pdet comenzó a llegar el desarrollo, con la conexión de los territorios, a través de construcción y mejoramiento de la red terciaria y la ampliación de la cobertura móvil.

Del mismo modo, con la implementación de sistemas de energía fotovoltaica autónoma para viviendas rurales, en zonas no interconectadas, les ha permitido a familias campesinas, retornar a sus parcelas. Así mismo, el barrido predial en la zona rural, le ha permitido a la población salir de la informalidad en cuanto a la propiedad y convertirse en propietarios reales de sus predios, dejando atrás la sana tenencia y la sana posesión. Así la lista de proyectos es interminable, en los sectores productivos, de reactivación económica y de generación de empleos rural. Pero hoy los alcaldes de los municipios Pdet les asiste una gran preocupación porque ven en vilo y en riesgo la continuidad de este importante programa de desarrollo rural financiado con el 7% de los recursos del sistema general de regalías, a través del Ocad-Paz.

Fuente: La Regional

Fuente: Partido Comunista Colombiano