En un departamento sometido al martirio de la extrema militarización, condenamos el crimen que segó la vida de Yonni Isail Fernández Rojas, ciudadano araucano, hijo de la presidenta de Unión Patriótica en Arauca, compañera Elsa Rojas de Fernández, cuya familia ha sido objeto de persecución y hostigamientos.

Diez días atrás había sido muerto en circunstancias alevosas el campesino comunista Wilmer Hernández. La ola asesina ha cobrado la vida de más de al menos 150 personas en los primeros meses del año.

Exigimos esclarecimiento y justicia. Hay que detener la revictimización del Partido Comunista, de la UP, de las y los líderes sociales y población civil bajo la apariencia de confrontaciones sectarias entre aparatos armados. El diálogo franco es la vía adecuada para alcanzar soluciones satisfactorias.
Un grave deterioro humanitario corre a la par con la ausencia de garantías en el marco de la campaña presidencial. El gobierno nacional promueve un «estado de opinión» cargado de rumores y «ruido de sables», que conlleva la amenaza implícita de intervención ante un eventual resultado en las urnas, adverso al continuismo uribista. Se confirma la revictimización de la izquierda y se maneja la insinuación sediciosa del golpe de Estado.
El Partido Comunista, integrante del Pacto Histórico, reafirma un llamado a la unidad, al diálogo, a la movilización cívica y la presión sobre el gobierno para detener el baño de sangre. Expresa su rechazo a toda amenaza de desconocer la expresión de la voluntad popular.

Hace manifiesto su sentimiento de condolencia a la compañera Elsa, a sus familiares y compañeros en este momento de indignación y exigencia por la justicia.

Partido Comunista Colombiano  
Comité Ejecutivo

Bogotá D.C., abril 27 de 2022.

Fuente: Partido Comunista Colombiano