Escena del video chinoChina publicó un video animado en el que recoge cómo Washington culpa a Pekín del nuevo coronavirus, pese a la propia negligencia de Donald Trump en el manejo de la pandemia que ha ocasionado más de 60 mil muertes en Estados Unidos de Norteamérica (EEUU).

En el corto animado, titulado Once upon a virus (Érase una vez un virus), publicado por la agencia estatal china de noticias Xinhua, se utilizan figuras al estilo de la empresa LEGO para ilustrar claramente las acciones realizadas por Pekín tras el brote de Coronavirus y la respuesta irresponsable de EEUU a las advertencias de China.

El objetivo principal del video es ilustrar las declaraciones públicas y comunicacionales de Trump acerca del virus y evidenciar las falsedades lanzadas por el mandatario norteamericano sobre la procedencia del Covid-19.

El cortometraje animado comienza con la apertura de una cortina roja y dos figuras de LEGO. Una tiene la forma de un guerrero del famoso ejército de terracota con una mascarilla médica (China); otra, de la Estatua de la Libertad (EEUU).

A continuación en la pantalla aparece la inscripción “Diciembre” y el guerrero de terracota dice: “Hay informes de casos inusuales de neumonía”. Luego aparece el logo de la OMS (Organización Mundial de la Salud) que responde “entendido”.

A esto le sigue un diálogo entre el guerrero de terracota y la Estatua de la Libertad en enero, que la agencias Sputnik e HispanTV graficaron claramente en español:

“Descubrimos un nuevo virus”, dice el guerrero, al que la Estatua de la Libertad responde: “¿Y qué? Es solo una gripe”; así las imágenes hacen referencia a unas declaraciones anteriores del presidente Trump, quien comparó el temido virus con una gripe común e insistió en que estaba “todo bajo control”.

El guerrero advierte que “es peligroso”, y pide a los estadounidenses llevar mascarillas, pero la Estatua de la Libertad asegura que “no es necesario”. El guerrero pide que la gente se quede en casa y la estatua lo llama una “violación” de los derechos humanos. El guerrero informa de la construcción de hospitales temporales y la estatua insiste en que es un “campo de concentración”.

Durante el video, China advierte que el virus se transmite por el aire, pero EEUU sigue afirmando que no es cierto y que desaparecerá mágicamente con el “calor” de abril.

Después de todas esas alertas, el cortometraje muestra cómo Washington acusó a Pekín de “guardarlo todo en secreto” y de “no haber advertido” a EEUU.

En este momento, las imágenes animadas muestran a la estatua conectada a un cuentagotas, infectada, acusando a China de haberla estado engañando todo este tiempo. En respuesta, el guerrero chino le recuerda que Pekín publicó toda la información pero la estatua nunca quiso escuchar y siempre negó las advertencias.

“El virus no es peligroso. Pero millones de chinos han muerto, aunque el virus no es peligroso. Estamos en lo cierto, incluso cuando nos contradecimos a nosotros mismos”, dice finalmente la Estatua de la Libertad.

 

 “Érase una vez un virus”: China desnuda a Trump y se mofa de sus acusaciones

Desde el comienzo del brote del nuevo coronavirus, el Gobierno de EEUU ha emprendido una guerra propagandística contra China, refiriéndose al virus como un “virus chino”.

Así, China pinta casi perfectamente a Trump como una estatua que siempre decía tener la razón “incluso cuando se contradice a sí mismo”.

Ahora, Trump y su gobierno no hayan a quién culpar luego que EEUU es el epicentro de la pandemia global que paraliza al mundo, con más de un millón y medio de infectados y más de 60 mil muertes.

Buscando a quién culpar, Trump criticó con dureza las acciones de la OMS, luego amenazó con cortar su financiamiento, más tarde dijo que no había dicho eso y al final retiró los recursos económicos al organismo mundial, acusándola de no proporcionar información sobre el coronavirus de manera oportuna a ojos de su país, ni tampoco aportaba la verdad al público mundial.

Pero cuando Trump propuso que se inyectara desinfectante a los pacientes contagiados en EEUU, desatando una ola de indignación y críticas, comenzó a desviar la atención diciendo que estudian considerar que el Covid-19 se haya originado en un laboratorio de la ciudad china de Wuhan. Así, la “estatua de la libertad” estadounidense amenazó a China con consecuencias si resulta que Pekín “deliberadamente” permitió un brote de Covid-19.

Mientras tanto, la estatua Trump quiere levantar la cuarentena que varios gobernadores han establecido para contener la propagación de la infección, y azuza a sus seguidores fuertemente armados a que se restablezca la economía paralizada para salvar el negocio capitalista.

Prensa Digital MIppCI / Redes Sociales

Fuente:

Ministerio del Poder Popular para la Comunicación y la Información (MippCI)

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