En medio de la expansión global del COVID-19 y sus aciagos efectos en América Latina, el sistema de las Naciones Unidas en la República Bolivariana de Venezuela, en articulación con el Gobierno nacional, ha brindado apoyo a miles de repatriados venezolanos que cruzan la frontera desde países vecinos y que deben permanecer en refugios temporales.

A finales de mayo, precisó la organización en sus redes sociales, los socios humanitarios habían llegado a más de 1 millón de personas proporcionando salud, alimentos y agua.

La ONU hizo referencia al caso de Noeli, una venezolana que junto con su esposo Bernal y su hija Valentina están en cuarentena en un albergue en Venezuela. Después de perder sus trabajos en Perú, decidieron caminar de regreso a su país de origen.

“Estamos agotados, después de 16 días de viaje es como una victoria, estamos casi en casa”, manifestó Noeli, citada por la organización.

El presidente Nicolás Maduro dijo el domingo que 76.665 connacionales han retornado a Venezuela desde que se agudizó la pandemia de COVID-19 en la región.

“Somos el único país que recibe migración en reversa”, enfatizó el mandatario en una reunión con la Comisión Presidencial para el Seguimiento, Control y Prevención del COVID-19.

El presidente Maduro detalló que 45.608 venezolanos han ingresado por Táchira, 18.675 por Apure, 7.911 por Zulia, 3.829 por Bolívar, y 170 por Amazonas, estados todos fronterizos con Colombia y Brasil.

El resto de los connacionales retornó a través de los estados La Guaira, Lara y Nueva Esparta, donde fueron recibidos por equipos médicos y logísticos de los Puestos de Atención Social Integral (PASI).

Fuente:

Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores de la República Bolivariana de Venezuela