Saludamos las decisiones tomadas por el gobierno nacional sobre el precio de la gasolina. Como era de esperarse, las voces agoreras de la derecha ya salieron con su consabido hábito de criticarlo todo, a pesar de no tener moral, ya que son los causantes principales de la actual crisis, con su permanente solicitud de sanciones y agresiones a nuestra economía.

Las medidas tomadas no solo son necesarias para sortear el bloqueo de combustible que han impuesto las élites de poder estadounidense en complicidad con sus agentes y títeres en el país, representados por el artefacto Guaidó, sino que también son necesarias para iniciar un proceso de sinceración y restructuración del mercado interno del combustible, lo cual es imprescindible para garantizar la producción sostenible y la distribución de los mismos.

El gobierno bolivariano está actuando con realismo revolucionario al tomar las medidas posibles, las que permite la actual situación de asedio económico, garantizando que todos los sectores tengan acceso a la gasolina aún con las duras restricciones de recursos que el Estado tiene como consecuencia de las mal llamadas sanciones económicas y financieras ilegales y criminales.

Es necesario, sin embargo, abordar el tema en una perspectiva más amplia, más allá de la necesidad de hacer sostenible y rentable la industria del combustible y su mercado. Se debe abrir el tema y considerarlo, por ejemplo, en el marco más amplio de la impostergable necesidad de hacer una reforma fiscal.

El gobierno ha dicho que una de las finalidades de este ajuste de precios es que el gobierno pueda disponer progresivamente, para destinarlo a políticas sociales, de recursos que hoy son destinados al subsidio de la gasolina. Es sabido que hay medidas fiscales que pueden recaudar fondos para el Estado, incluso mayores que las que pueden derivarse de la industria del combustible; medidas que pueden aplicarse incluso en una situación de recesión económica como la que atravesamos. Impuestos a altas transacciones financieras y grandes fortunas, impuestos al lujo, son algunas de ellas.

No es lo justo que en una situación de crisis profunda como la actual todo el peso recaiga sobre las clases medias y populares y que se profundice la brecha de desigualdad, sino que se obligue al gran capital a incidir a favor de la recuperación económica y la garantía de derechos sociales. El Estado tiene los instrumentos y el poder para garantizar esa justicia.

Entonces, en síntesis, creemos que las actuales medidas sobre el combustible deben servir para abrir el debate sobre una necesaria y urgente reforma fiscal que permita distribuir de forma más justa y equitativa la riqueza existente en el país.

Otro tema que consideramos clave en torno a este tema es el del contrabando de gasolina hacia Colombia. No se trata, ni puede reducirse a ello, de un negocio que existe y es rentable solo por el diferencial de precio existente, sino del hecho de que nuestro combustible es requerido fundamentalmente por la industria milmillonaria del narcotráfico, apoyada por los gobiernos de Colombia y de Estados Unidos. Aunque el precio de nuestro combustible suba considerablemente, seguirá siendo requerido para su extracción hacia Colombia de forma ilegal.

Allí hay un tema central que es el de la disponibilidad y la soberanía: mientras sigan existiendo canales y vías mafiosas para la extracción ilegal de nuestro combustible hacia Colombia la fuga continuará. Está claro que al subir de precio el combustible en el mercado venezolano disminuyen los niveles de ganancia de ese negocio, pero se requieren además medidas contundentes dirigidas al combate de las mafias del contrabando de gasolina y a la preservación de nuestra soberanía.

Los sectores civiles y militares vinculados a esas mafias son tan colaboracionistas de EEUU y su agresión como los dirigentes opositores más enconados. De allí que sea una tarea clave combatirlos para continuar defendiendo la paz, la democracia y la soberanía de Venezuela.

COORDINACIÓN NACIONAL CORRIENTE REVOLUCIONARIA BOLÍVAR Y ZAMORA

Fuente:

CRBZ – Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora