23 | 09 | 2019

Estados Unidos está preparando una nueva guerra. Los sospechosos atentados contra cuatro barcos petroleros en el golfo de Omán, que Estados Unidos ha intentado atribuir a Irán con pruebas muy endebles que la mayor parte de las cancillerías no han aceptado, ilustran la temeraria política exterior de Trump: tras romper el acuerdo nuclear 5+1 con Irán (que el resto de potencias firmantes, de Rusia a Alemania, siguen defendiendo), tras imponer nuevas sanciones económicas a Teherán y dificultar la venta de su petróleo con chantajes a sus propios aliados, el gobierno de Washington ha iniciado una carrera de provocaciones, intentando adjudicar a Irán supuestos ataques a sus intereses en Oriente Medio. Washington sabe que impedir la venta del crudo iraní y estrangular su economía es iniciar un camino que puede conducir a la guerra.

Los ataques a los petroleros tienen el perfume de la provocación. En Líbano y en Siria, en Libia, en Iraq y en Yemen, Estados Unidos y sus organizaciones terroristas clientes, que Washington crea y desmantela a conveniencia, realizan numerosos atentados que, cuando son de falsa bandera, sirven después para justificar bombardeos, como los ordenados por Trump en Siria. Washington ha llegado, incluso, a organizar atentados terroristas en el interior de Irán y desde hace meses intenta dañar su dispositivo defensivo con ataques cibernéticos, esperando que la teocracia iraní cometa el error que justifique la intervención.

De las supuestas “armas de destrucción masiva” a los bombardeos químicos, de las fingidas amenazas nucleares de Irán o Corea del Norte, Estados Unidos ha cubierto el mundo con patrañas. Consumados vendedores de mentiras, siguen fabricando nuevas falsedades. Pero incluso la falta de pruebas no ha sido nunca un problema para Estados Unidos: les basta con lanzar acusaciones, mientras prepara sus bombarderos. Desde la invasión de Afganistán, y dos años después, de Iraq, la política norteamericana en Oriente Medio ha sido recurrir sistemáticamente a la agresión y la guerra, reclutando mercenarios, armando a grupos terroristas, bombardeando a la población civil, tanto para favorecer sus propios intereses, como para apoyar a sus principales aliados en Oriente Medio: Israel y Arabia, que tienen a Irán como principal y común enemigo.

Trump lanza el propagandístico y vacío “Acuerdo del siglo” para Oriente Medio (propuesta que ignora por completo los derechos del pueblo palestino y lo condena a permanecer bajo la ocupación militar israelí) mientras escucha el veneno de los halcones de la guerra en el Departamento de Estado, en el Pentágono y en los servicios secretos. Un irresponsable Trump, completo ignorante de las complejas cuestiones internacionales, inclinado a la bravuconería, tiene en sus manos las bombas que puede lanzar sobre uno de los pocos países que todavía no han sido destruidos por el gran incendio de Oriente Medio. Israel no oculta su apuesta por la guerra, incitando a los militares norteamericanos; y Arabia, que recurre también con frecuencia al terrorismo y es capaz de crímenes siniestros como el del consulado de Estambul, pretende que Estados Unidos inicie el ataque contra Irán. Mike Pompeo, John Bolton, Gina Haspel, y tras ellos, Benjamín Netanyahu y Mohamed bin Salmán, verdaderos halcones de la guerra, trabajan desde hace meses para fabricar el pretexto que justifique el ataque a Irán y el inicio de una nueva guerra en Oriente Medio, de gravísimas e imprevisibles consecuencias, que se añadiría a la alarmante situación internacional, agravada por Estados Unidos con el abandono de los principales acuerdos internacionales de desarme nuclear, con el aumento de sus fuerzas militares en el Este de Europa, en el Mar Negro y en el Mar de la China meridional.

El mundo no puede permanecer ajeno a esa grave situación. Por ello, el Partido Comunista de España condena con firmeza la irresponsable deriva del gobierno norteamericano, y llama a los trabajadores españoles y a las fuerzas de izquierda a manifestar su oposición, en las empresas y en las calles, a una nueva guerra. El PCE requiere también al gobierno español y a la Unión Europea a desplegar todos los esfuerzos posibles para evitar el ataque militar norteamericano contra Irán, y para preservar la paz en los países de Oriente Medio que todavía no han sido destruidos por la guerra.

Fuente:

PCE – Partido Comunista de España

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