Nuestra Bandera:

Va y viene en la política en la búsqueda de mantener el estatus quo Una derecha cohesionada contra una oposición fragmentada y fragilizada Paulo Cannabrava Filho Getúlio Vargas había pensado el trabalhismo como vía al socialismo y como condición para la independencia y soberanía del país liberarse de las amarras del imperialismo. Imperialismo con todas las letras, identificado como la fuerza (oculta o explícita) a impedir el desarrollo del país. Para conducir ese proceso ha creado el Partido Trabalhista Brasileiro (PTB) Esa es la vieja táctica heredada el imperialismo colonialista británico que la antecedió. Leyendo los textos publicados en Diálogos sobre la crisis que está siendo construida en el Leste Europeo, se ve el objetivo perseguido todos los gobiernos estadunidenses, desde 1945 hasta la fecha: barrar por todos los medios el desarrollo de Rusia, impedir que China realice su proyecto integrador euroasiático a través de rutas e infraestructura.  Los discursos de Vargas nunca fueron enseñados en las escuelas, como ocurre en Argentina, por ejemplo, en que todos estudian la obra de Perón. La media demonizaba a Vargas, diciendo que él quería “peronizar” a Brasil, imponer la dictadura de los sindicatos, cosa que jamás ha ocurrido en el país vecino. Lo que ambos tenían en común era el nacionalismo y el desarrollismo con justicia social y el entendimiento sobre la necesidad de una integración latinoamericana. El trabalhismo propuesto por Vargas tenía algo del Labor Party británico, que nació con propuesta socialista en el movimiento sindical y que conformó, con otros partidos europeos la Internacional Socialista, responsable por el Estado de bienestar social que perduró por algunas décadas. Leonel Brizola inició, en fines de los años 1970, la refundación del PTB de Vargas en el seno de la socialdemocracia europea, con la presencia de los mayores liderazgos de la época, como Willy Brandt y Mario Soares. Regresó al Brasil como uno de los vicepresidentes de la Internacional Socialista. Tenía conciencia de que, en la transición conducida por los militares, el frente democrático y la izquierda necesitaban de apoyo externo para afianzar su proyecto. Los militares en el poder, así como Estados Unidos, tenían en Brizola el enemigo principal. Y eso por razones muy concretas. Brizola, en los años 1950 protagonizara una revolución en Rio Grande do Sul, poniendo todos los niños en la escuela, entregando tierras para campesinos organizados en cooperativas, expropiando concesionarias estadunidenses de energía y telefonía que trababan el desarrollo.…

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